Se reconoce a la alumna como protagonista del aprendizaje y a la docente como guía, orientadora y soporte para que el proceso sea acertado. En la acción pedagógica se trabaja con modelos como Enseñanza para la Comprensión, Aprendizaje Significativo, Aprendizaje Basado en Problemas. Se busca la consolidación de procesos de pensamiento, con una intención especial por lograr que las alumnas sepan usar el conocimiento en contextos determinados, tengan una comprensión profunda de la realidad pasada, actual y por venir; así como por la formación del criterio, espíritu crítico, feminidad y responsabilidad social. Se busca una apropiación rigurosa de conocimientos, evidenciada en el empleo y manejo respetuoso de diferentes fuentes de consulta. Las diferentes formas de comunicación, comprensión y escucha deben evidenciar un progreso significativo; por tanto se pretende un alto nivel de exigencia en cuanto a comprensión de textos, expresión clara de ideas, seguimiento de indicaciones, discusiones y expresión escrita argumentada y ordenada. No se privilegia la apropiación memorística de datos, hechos ni conceptos aislados. Se respeta la dimensión teórica del conocimiento práctico y viceversa, pero siempre con la intención de generar en las alumnas valoración por el conocimiento y por quien lo produce, conocimiento de la naturaleza, del ambiente, de su historia, de la economía y de la sociedad.